Moratoria si, moratoria no

Si la cosa, como se dice vulgarmente no cambia, el Gobierno, de la nación digamos llamada España, como ejemplo, tiene decidido alargar el plazo, ahora vigente, de prorrogar la moratoria concursal. Esto parece un mensaje bueno para todo aquel que tiene una empresa con números rojos, pero con esta solución estos números no pasan a mejor color si no que pasan a un estado de color bermellón.

La situación de una insolvencia tan clara como la pre concursal empeora a pasos agigantados y en nada se favorece con una moratoria con una prorroga que según las previsiones dadas se extendería hasta la entrada del verano, o sea, hasta el 30 de junio de 2021, y es de esperar que luego llegaría otra prorroga como nos tienen acostumbrados, porque ya que llegaría el verano el posible colapso de empresas que obligadas a entrar en concurso, las estimaciones menos delirantes son de alrededor de diez mil, y las menos optimistas de cincuenta mil, llevarían a un verano de trabajo solo en la preparación de expedientes que no seria nada interesante y que muy posiblemente habría que posponer para octubre que es un mes mas propicio para el trabajo, oscurece antes, llueve, hace frio, etc, por eso  y dejando todas estas idas a un futuro cercano a día de hoy tenemos una moratoria que sostiene en un limbo a empresas que deberían de estar en tramitación de expedientes concursales.

La moratoria realmente lo que impide es que se interpongan concursos necesarios, esto es que el acreedor lleve al deudor ante el Juzgado de lo mercantil y quiera cobrar su deuda, de una manera privilegiada, sabiendo que este debe a unos cuantos acreedores más y sabe de su cierta dificultad en el pago.

Teniendo en cuenta que se confunde estas figuras concursales, concursos necesarios, concursos voluntarios, concursos culpables, ahora por mi parte solo quiero hacer ver de una forma rápida que no es el momento de seguir atado a algo que nos haga perder dinero, pero que lo que más nos hace perder es tiempo, que es el mayor de nuestro recursos y de ahí el análisis de la moratoria.

¿Es la moratoria un verdadero instrumento para ganar tiempo en un expediente pre o concursal? Creo que la respuesta es no, no puedo afirmarlo con rotundidad, pero si acercarme a ella, La moratoria no sirve para ganar tiempo y solo sirve para aumentar una agonía en la que ganan otros menos el deudor.

Viviendo en los tiempos que vivimos no puedo manifestarme libremente, pero siendo este un relato de ciencia ficción jurídica diré que las entidades de un Estado mantienen cautivo al deudor, pues es sujeto de tipos impositivos, contribuyente a la fuerza por su actividad como empresario, emprendedor, si mantiene la actividad o la da de baja o sigue obligado a la presentación de declaraciones, impuestos, de no hacerlo llegan sanciones y su pago no se puede exonerar por una moratoria, o prorroga, que es algo distinto, todo se suma, es más en el momento de la presentación del Concurso es deuda que se suma, y recordemos que hay una reforma que viene de la Ley Concursal en ella los créditos de las Entidades Estatales no se perdonan, entonces, deudor de por vida y hay derivaciones a los administradores de la sociedad.

Lo mismo pasa con otras entidades, estas privadas, pero de crédito, los intereses y la mora, impagables, se van sumando y se suman y suman, así que la bola que se junta es inmanejable para las posteriores reestructuraciones de ahí que el 90% de las empresas se cierren directamente, el problema es que todas las empresas están avaladas personalmente por sus socios y administradores lo que significa que ellos colapsan con la sociedad y no vuelven al mercado económico, entonces, ¿hemos ganado tiempo con la moratoria? No, hemos perdido tiempo que es lo contrario.

Hoy hay que aprovechar la brecha abierta por el concurso express, asi llamado la presentación del expediente concursal basado en la tramitación a través del art. 176 bis.

Por ello en un momento en el que el tiempo es aun más importante que nunca se presenta una oportunidad de no hacer uso de una moratoria carente de sentido, aprovechar e interponer el concurso antes que se colapsen los Juzgados y entonces sea imposible resolver en un tiempo prudencial el asunto, recordemos que la media para resolver un concurso no muy complicado esta entre dos y cinco años en la ciudad de Madrid.

Ahora mismo un Concurso Express se esta resolviendo en la ciudad de Madrid en un plazo de dos a cuatro meses.

Plantearse una prorroga y esperar y esperar no es una solución ni una buena estrategia, en este caso no lo es.

Por mi parte termino este relato que se ha de tener en cuenta algo más, por Directiva Europea de Reestructuración e Insolvencia aprobada en junio de 2019 y que por ejemplo el Reino de España,  debe transponer antes del 17 de julio de 2021. Se debe revisar el Libro II del Texto Refundido de la Ley Concursal, lo que salga de ahí se debe parecer a la Directiva, parecer será en ese Reino padecer, pero es un ejemplo de este relato.

Como relato de ciencia ficción por mi parte utilizaría el tiempo y prepararía el expediente de Concurso, si es posible el Concurso de acuerdo con el art. 176 bis lo antes posible y presentaría el mismo. El tiempo es un recurso y un bien muy escaso que por ahora no tiene impuesto, por ahora, pero se paga con la vida.